Es el icono del pueblo. Este puente medieval del siglo XVI, con sus arcos de piedra perfectamente conservados, cruza el río Alberche y conecta con las famosas piscinas naturales. En verano, es un punto de encuentro ideal para refrescarse y disfrutar del paisaje. En invierno, un rincón perfecto para pasear y sacar fotos.
Puente románico y piscinas naturales
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